02-09-2020

Crónica del Taller Teórico Práctico de Cuidados Posturales para Taquígrafos y Estentopistas

Débora Fernández (HCD Argentina) comparte su crónica del encuentro virtual

Taller teórico-práctico on line de cuidados posturales
para taquígrafos y estenotipistas
Con el teletrabajo, muchas personas en la sociedad empezaron a sentir algún tipo de malestar físico por pasar varias horas frente a la computadora y, en varias ocasiones, debido a la falta de un espacio de trabajo acorde con las necesidades de nuestro cuerpo. Quizás ya eran conscientes de esto, pero esta modalidad laboral lo intensificó, como así también generó más deseo por aprender sobre el cuidado de nuestro cuerpo.
Como taquígrafos y estenotipistas nos sentimos interpelados por esto también, ya que nuestra particular profesión nos lleva a adoptar posturas que a veces no son muy funcionales, estresar durante largas horas principalmente algunas partes de nuestro cuerpo y sentir dolores que pueden acompañarnos durante toda la vida si no escuchamos esas señales.
Si tuviéramos un único par de zapatos, ¿cómo lo cuidaríamos? Seguramente lo lustraríamos y lo protegeríamos de manera especial. ¿Cuántos cuerpos tenemos? Uno solo. ¿Lo cuidamos como si fuera el único que tenemos? Esta premisa, proveniente de una publicidad, nos ayudó a reflexionar en el taller virtual teórico-práctico dictado por las licenciadas Daniela Portilla y Noelia Loyza el viernes 28 de agosto de 2020.
En primer lugar, luego de haber respondido una encuesta que nos enviaron las kinesiólogas previamente por mail, en este espacio de Zoom, pudimos conversar sobre las posturas funcionales y disfuncionales, conocer herramientas caseras y ergonómicas que nos ayudan a mejorar nuestra postura a la hora de trabajar, comprender la integralidad de nuestro cuerpo y cómo se conjugan otros factores –psicológico, nutricional, sueño, entre otros– para su cuidado, entre otras cuestiones interesantes que se debatieron en pos de entender que hoy tenemos que empezar a cuidarnos.
Si bien Daniela y Noelia explicaron que el deporte y el ejercicio físico nos ayudan mucho a mejorar nuestra calidad de vida y el cuidado del cuerpo, hicieron la distinción entre actividad física y ejercicio en sí. Los ejercicios tienen más relación con acciones repetitivas que podemos realizar para nuestro cuidado. Sin embargo, la actividad física en sí es todo lo que podemos hacer para mantenernos en movimiento. Por ejemplo, si vivimos en un edificio, optar por subir las escaleras en vez de utilizar el ascensor; caminar un poco más para llegar a otra tienda a hacer una compra; pasear a nuestro perro unas cuadras más, entre otras posibles.
Luego de incentivar la actividad física, las kinesiólogas nos invitaron a ponernos en movimiento. Nosotros, que muchas veces estamos arraigados a la silla con un lápiz en la mano o con la máquina de estenotipia entre nuestras piernas generando mucha tensión en nuestro cuerpo, nos pusimos de pie y comenzamos a participar de los movimientos que nos señalaban las licenciadas. Para esto nos dividieron en dos grupos de Zoom y pudimos realizar los ejercicios de tal modo que nos miraron a cada uno de los participantes para ayudarnos a corregirlos.
Movimos todas las extremidades, hicimos rotaciones de espalda en la silla, estiramos las manos, balanceamos el suelo pélvico, nos recostamos en el piso, relajamos nuestros músculos. Todas estas pausas activas que nos mostraron nos permiten ahora, junto con la ergonomía aprehendida para adaptar los elementos de trabajo, conseguir una postura más funcional a nuestro trabajo y estar atentos a la alarma del dolor para consultar a un profesional médico. Podemos hacer una pausa activa de cinco minutos cada cuarenta y cinco minutos de trabajo, lo cual nos ayudará a sentirnos de otra manera a la hora de escribir.
Esto último es muy importante. El mensaje final que nos dejaron es estar alertas a todas las señales que nos da nuestro cuerpo, esos carteles llamativos que nos exhortan a parar y dicen: “¡Pare, su cuerpo es uno solo!” Escucharnos, frenar y pensar qué podemos hacer para que el dolor no nos invada, sino tratarlo antes para no llegar a sufrirlo.
Agradecemos a las licenciadas y a los participantes del encuentro por compartir este espacio de reflexión y cuidado de nosotros mismos. ¡A hacer una pausa activa!

AATP Argentina agradece a la taquígrafa de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina Débora Fernández por la redacción de este informe.