27-04-2020

Actividad de profesionales taquígrafos en reuniones de comisión virtuales del Senado Argentino

Los taquígrafos Rodríguez, Iezzi y Pelissier, taquígrafos del Senado Argentino, comparten su vivencia en reuniones de comisión virtuales del cuerpo

A raíz del momento particular que se vive a nivel global con motivo de la pandemia del COVID-19, los taquígrafos nos hemos visto en la tarea de encontrar formas de trabajo que se adapten a las medidas relacionadas con el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio dictado por el Gobierno Nacional, encaminadas sobre todo a la modalidad de trabajo a distancia. La imposibilidad de estar presentes en el recinto o en los salones donde normalmente se desarrollan las distintas reuniones de los legisladores nos pone frente al desafío de seguir ocupando nuestro rol de fedatarios fuera de los ámbitos tradicionales. Así lo han entendido nuestras autoridades y por eso hemos puesto manos a la obra.
En el Senado de la Nación, los legisladores y las autoridades de la Cámara han optado por realizar las reuniones de comisión —aún no hemos tenido sesiones del pleno— a través del único recurso que hoy por hoy puede garantizar el cuórum virtual: la videollamada. Los senadores se conectan desde sus hogares a la plataforma dispuesta para tal fin y se abocan al debate correspondiente a través de este medio digital.
En cuanto al trabajo de los taquígrafos, la dinámica ha sido realizar el registro en turnos de 10 minutos, cada taquígrafo desde su hogar, siguiendo las reuniones de comisión a través de internet desde el canal oficial «Senado TV» o bien por el canal de Youtube de la institución.
Antes de cada reunión, accedemos a la convocatoria para revisar los temas a tratar y realizamos una lista de turnos con el orden de relevo de los agentes involucrados en la cobertura, la cual se comparte por e-mail con todo el equipo. En el transcurso del día de la reunión chequeamos que todos tengamos bien configurada la hora, preparamos los equipos —computadora, máquina de estenotipia, grabadores— y verificamos las transmisiones oficiales y la red de internet.
Una vez comenzada la reunión, se envía la misma lista de turnos previamente compartida, pero esta vez con el horario exacto de relevo de cada taquígrafo. Hay una comunicación intensa y fluida durante la reunión, ya que cada uno debe ponerse de acuerdo en el ligue con los relevos anterior y posterior, que consiste en un pequeño conjunto de palabras que ambos deben incluir en sus respectivos turnos para poder «unir» las diferentes partes del debate.
Luego del registro, cada taquígrafo realiza la traducción y entrega su turno a un revisor, quien se encarga de juntar las diferentes partes y dar una primera revisión. Finalmente, esos «bloques» de turnos son enviados para una revisión final a cargo de los directivos de la Dirección General de Taquígrafos, y el posterior armado de la versión taquigráfica a cargo del personal administrativo de nuestra oficina.
A partir de nuestras experiencias, hay algunas sensaciones que nos interesa compartir.
En primer lugar, se debe tener en cuenta que los plazos de elaboración y de entrega de la VT son mayores. No todos están habituados a trabajar en sus casas y no todos los trabajadores cuentan con un espacio y herramientas adecuadas en sus hogares para hacerlo. A esto se debe sumar la situación personal de cada trabajador (familia, salud, estudios, etcétera), cuyas dinámicas se ven alteradas frente a la situación de aislamiento generalizado.

En segundo término, con el trabajo a distancia surge la incertidumbre sobre si todo saldrá bien. Comienzan las confirmaciones y reconfirmaciones de emails, la revisión de los programas, el chequeo de la conexión a internet. Al principio la ansiedad es mayor, pero luego, cuando uno ve que todo va saliendo bien, va ganando confianza. También se gana paciencia, porque muchas veces se corta la conexión, o la computadora —¡por vaya uno a saber qué cosa!— no prende; entonces, hay que esperar o esperar.

Por último, creemos que nos enfrentamos a nuevos desafíos a nivel profesional. Consideramos fundamental la coordinación del trabajo y la comunicación entre el equipo. Por ejemplo, es importante estar en contacto a la hora de cotejar ligas o de confirmar que los revisores hayan recibido nuestros turnos. También se deben tomar los recaudos necesarios para que estas circunstancias no nos impidan trabajar con el profesionalismo que nuestra actividad demanda. En ese sentido, algunos consejos útiles podrían ser: asegurarnos de tener una buena conexión a Internet; verificar que tengamos todo lo necesario para realizar el trabajo; tomarnos algunos minutos previos para chequear que todo funcione correctamente —como, por ejemplo, el sistema de audio y de grabación—, pero, sobre todo, no debemos olvidar la importancia de trabajar desde nuestras casas en esta etapa tan difícil que nos toca transitar.

Romina Rodríguez - Paul Pelissier - Leandro Iezzi
Taquígrafos - Senado de la Nación Argentina