26-05-2020

Labor de los taquígrafos en sesiones remotas de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina

Relato de integrantes del Cuerpo de Taquígrafos acerca de su labor profesional durante las sesiones remotas de la cámara

A raíz de la pandemia del COVID-19 y desde el dictado del aislamiento social, preventivo y obligatorio en la República Argentina, todas las actividades tuvieron que adaptarse a esta situación.
En un primer momento, el Congreso de la Nación siguió en funcionamiento con guardias mínimas de trabajo. Luego se decretó un ingreso restringido al Parlamento, mientras se organizaba un modo de trabajo remoto adecuado al reglamento de la Cámara. Fundamentalmente, en los debates de la Comisión de Modernización del Funcionamiento Parlamentario y de la Comisión de Labor Parlamentaria se organizó el modo de trabajo telemático.
Los taquígrafos estuvimos atentos a todos los cambios que pudieran surgir y nuestra Dirección se mantuvo en permanente contacto con las diferentes direcciones del Congreso. En especial, se trabajó en conjunto con la Dirección Comisiones, la Dirección de Sistemas Electrónicos y las Secretarías de la HCDN. El trabajo colaborativo en red y en estrecha unión entre los taquígrafos, como así también de nuestra Dirección con todas las áreas del Congreso, fue esencial para que se lograra un resultado efectivo.
Las primeras reuniones virtuales que se hicieron fueron informativas. Varios diputados y diputadas se reunieron en las comisiones a través de una plataforma virtual desde sus hogares o despachos, en algunos casos, y recibieron a ministros, secretarios y directores, quienes brindaron informes.
Los taquígrafos y estenotipistas seguimos estas reuniones a través de la página web de la HCDN, del canal DiputadosTV o desde YouTube y registramos en taquigrafía a lápiz o con la máquina de estenotipia en vivo nuestros turnos de diez minutos, guiados por un orden de trabajo previamente armado por uno de nuestros colegas. A su vez, al finalizar cada reunión, el sector de Audio y Video de la Cámara de Diputados envió a nuestro director el audio en MP3, del cual obtuvimos con más certeza las ligas para unir los turnos de taquigrafía y tener una fuente común entre todos los colegas. Al finalizar cada reunión, el colega que organiza el trabajo y los horarios de registro nos envió un correo electrónico con un listado de todos los oradores e invitados para contar con una referencia más; a su vez, era quien especialmente estaba atento a cualquier problema que hubiese con el audio y lo informaba después para reorganizar nuestras tareas.
Generalmente, las reuniones se realizaban diariamente a las 14 y a las 17 y, a veces, terminaban alrededor de las 20. Entonces, los taquígrafos entregábamos los turnos a un colega que los compaginaba a las 13 y, finalmente, pasaban por una revisión final para entregarse a las comisiones a las 18. Por lo tanto, en menos de veinticuatro horas todas las reuniones fueron entregadas.
Todo el trabajo en equipo fue muy fructífero. La mayoría de los colegas seguían las reuniones completas y ayudaban a los demás compañeros a través de los diversos grupos de WhatsApp que tenemos. Por ejemplo, si el audio no era nítido por la conexión en un hogar y en otro sí, nos hacíamos consultas. Realmente este modo de trabajo fue muy emotivo y demostró la unión del equipo de trabajo y la excelencia de su funcionamiento, guiados por una Dirección muy efectiva.
Luego del dictado del Protocolo de Funcionamiento Parlamentario Remoto, el 13 de mayo de 2020 se realizó la primera sesión remota; el 21 de mayo de 2020, la segunda. Se dispusieron pantallas en el recinto para ver a todos los diputados y diputadas al mismo tiempo; incluso había algunos presentes en el recinto. Los legisladores votaron a través de una red privada virtual (VPN) y usaron el sistema Cisco Webex; antes de cada votación ingresaron a esta plataforma a través de sus dispositivos electrónicos. Se les requirió también realizar el trámite de sus firmas digitales. El Renaper brindó soporte para aseverar las identidades de los legisladores.
En ambas sesiones logramos cumplir con nuestra tarea sin ningún problema. Teniendo en cuenta que los taquígrafos damos fe de lo que vemos y registramos, en esta ocasión nos desempeñamos del siguiente modo: nuestro director estuvo presente durante toda la sesión en la mesa de taquígrafos del recinto acompañado de un estenotipista. Ellos fueron, de algún modo, los ojos de los demás en caso de que algo no se mostrara en DiputadosTV y también brindaron la información acerca de los cambios de presidentes.
Los tres estenotipistas que participaron se rotaron cada veinte minutos y luego enviaron sus registros estenográficos a los taquígrafos correspondientes para que lo tuvieran como un soporte extra ante alguna duda. Los taquígrafos desde sus casas registraron sus turnos de diez minutos de manera simultánea y los enviaron a la oficina de Taquígrafos del Congreso, donde dos auxiliares los recibieron para compaginarlos y enviarlos a los revisores. Al mismo tiempo, un revisor brindó su asistencia en la oficina y revisó sus tramos desde allí.
A las dos horas de finalizadas las sesiones, las versiones taquigráficas fueron entregadas por correo electrónico a los legisladores y a las diversas áreas de la Cámara. Posteriormente, también fueron subidas a la página web de la Cámara de Diputados de la Nación. Esto continuamente permite dar publicidad a los actos de gobierno. También, estas versiones fueron revisadas nuevamente en los días subsiguientes para, finalmente, completar el proceso de confección del Diario de Sesiones.
Atento a que existían diferencias de horarios en las tres páginas de Internet públicas a través de las cuales se reproducía la sesión, La Dirección de Sistemas Electrónicos especialmente nos asignó una página en la cual agregó un reloj digital para que tuviésemos más precisión en el armado de las ligas.
En este momento de tanta incertidumbre y tristeza por la crisis que se está viviendo, pudimos ver el lado positivo, adaptarnos rápidamente y lograr un trabajo de excelencia. Ello fue posible gracias a que todas las áreas del Congreso de la Nación estuvieron en permanente conexión y trabajaron en conjunto escuchando las necesidades de los demás.
Somos un cuerpo de taquígrafos, formado por diferentes órganos que, interrelacionados y trabajando de manera colaborativa, pueden superar cualquier dificultad, enriquecerse mutuamente y continuar con su tarea. En este caso, una tarea fundamental que deja visible el régimen republicano y federal de nuestra querida Argentina.